Asegúrese de que las políticas y la capacitación de su empresa enfaticen la importancia de la igualdad de trato para las familias con niños. Aquí hay algunos consejos para ayudar a sus empleados a evitar hacer comentarios que expresen una preferencia en contra de los residentes con niños.

Piense detenidamente sobre las preguntas que le hacen a los futuros residentes.

Está bien preguntar por la cantidad de personas que vivirán en el apartamento, pero evite las preguntas específicamente relacionadas con los niños. Por ejemplo, no diga: “¿Cuántos adultos y niños residirán en su apartamento?” En cambio, diga: “¿Cuántas personas residirán en su apartamento?”

Tenga cuidado al hablar de instalaciones o servicios.

No publique un letrero que diga: “Los niños no pueden patinar en las propiedades de la comunidad”. En su lugar, que digan: “El patinaje está prohibido en las propiedades de la comunidad”. Es posible que requiera la supervisión directa de un adulto cuando los niños usan los servicios y instalaciones de la comunidad. Sin embargo, las reglas no deben restringir injustificadamente que un niño use los servicios. Por lo tanto, no diga: “Los niños menores de 14 años están prohibidos”. En cambio, diga: “Las personas menores de 14 años deben estar acompañadas por un adulto”.

Considere cuidadosamente su lenguaje publicitario.

Es ilegal crear, publicar o distribuir anuncios de vivienda que discriminen, limiten o denieguen el acceso equitativo a la vivienda debido a la membresía en cualquiera de las clases protegidas por el gobierno federal. Al describir la vivienda en un anuncio, no incluya ninguna limitación basada en el estado familiar, como “no se admiten niños”, “parejas preferidas” o “para solteros”.

No haga suposiciones.

No haga suposiciones sobre en lo que una persona puede o no estar interesada en ver. Ofrezca opciones y soluciones, pero deje que la perspectiva tome la decisión final. Dejar que los prospectos tomen la decisión evita la práctica ilegal de dirigir. Por ejemplo, si está de gira con una madre de niños pequeños y solo le cuenta sobre los apartamentos del primer piso porque asume que quiere evitar las escaleras, esto podría interpretarse como una dirección.